La economía de los que insisten: 20 españoles que emprenden en serie
Se suele hablar del emprendimiento como un acto puntual, una idea, una empresa, una oportunidad. Pero los datos y la realidad del ecosistema apuntan en otra dirección: a una trayectoria.
Se considera emprendedor en serie a quien lanza más de una empresa a lo largo de su carrera, ya sea de forma sucesiva o paralela. Lejos de ser una rareza, tiene un efecto macroeconómico desproporcionado.
Un trabajo reciente, Serial Entrepreneurs and the Macroeconomy, de Sónia Félix, Sudipto Karmakar y coautores, documenta que las empresas impulsadas por emprendedores en serie son más grandes, crecen más rápido y sobreviven más tiempo que las de fundadores primerizos. No se trata solo de una impresión compartida dentro del ecosistema, sino de una regularidad empírica. Los autores hablan incluso de una “prima del emprendedor en serie”.
Esa prima no es abstracta, tiene una traducción práctica muy clara, José del Barrio, fundador de Samaipata, lo resume con naturalidad cuando asegura que la diferencia entre un emprendedor en serie y uno primerizo no suele estar en el talento, sino en todo lo que se aprende al pasar por el proceso una primera vez. Haber cometido errores antes, haber sufrido momentos de tensión y haber entendido qué funciona y qué no.
Por su parte el emprendedor en serie Miguel Arias coincide en el fondo, aunque lo aterriza desde otro ángulo. Explica que un emprendedor en serie reconoce patrones mucho antes porque ya ha visto la película entera: sabe que la falta de caja acaba convirtiéndose en la madre de casi todas las crisis y sabe también que los primeros fichajes condicionan la cultura de la empresa durante años. Esa capacidad de anticipación reduce errores, acorta tiempos y permite tomar mejores decisiones en momentos clave.
Ambos coinciden también en la red. Del Barrio pone el foco en cómo la reputación de un primer proyecto, especialmente si ha salido bien, abre puertas que de otro modo tardarían años en abrirse. Arias lo plantea de manera muy gráfica al recordar que, tras una primera empresa, ya hay inversores que te conocen, talento que repetiría contigo y clientes que confían antes incluso en la propuesta concreta. “Mientras un fundador primerizo tiende a improvisar más, el emprendedor en serie instala ritmos desde el principio. Hay más disciplina operativa, más cadencia en las reuniones, más cultura de revisión y más foco en las métricas relevantes”, coemnta.
EL PLUS MACROECONÓMICO DEL EMRPENDIMIENTO EN SERIE
En España, según datos actualizados de Ecosistema Startup, existen 10.517 empresas, 122.633 empleos y una facturación conjunta de 18.316 millones de euros. Dentro de ese universo, las 4.887 startups aportan 18.416 empleos y 821,9 millones de euros de facturación, mientras que las 661 scaleups concentran 32.185 empleos y 5.993,7 millones de euros. La lectura es bastante clara: el verdadero peso económico no está solo en las compañías que nacen, sino en las que consiguen consolidar tamaño, escala y continuidad.
Por eso el dato más importante no es cuántas empresas existen, sino cómo se reparte el valor. Las scaleups son una pequeña parte del total, pero actúan como una palanca desproporcionada de empleo y facturación. Y ese tipo de compañía aparece con más frecuencia cuando detrás hay fundadores que ya han pasado antes por el proceso de construir.
Arias lo dice sin rodeos al definir al emprendedor en serie como “el activo más eficiente del ecosistema”, porque crea empleo más rápido, cierra menos, atrae más inversión internacional y, cuando vende o cierra una etapa, recicla capital, talento y conocimiento de vuelta al sistema. Si vuelve a emprender, el ecosistema entero gana velocidad.
De hecho, insiste en que el verdadero efecto multiplicador llega con la segunda y la tercera generación de fundadores. España, dice, ya tiene una primera generación seria de exfundadores y exejecutivos salidos de compañías como Cabify, Glovo, Factorial, Jobandtalent, Typeform o Wallapop. El problema, por tanto, no es tanto de talento como de retención y reciclaje de ese talento.
Ahí es donde el debate cambia de plano. Durante años se ha puesto mucho foco en la creación de empresas, pero los datos muestran que el gran cuello de botella no está solo en cuántas nacen, sino en cuántas logran crecer de verdad. Según Ecosistema Startup, en 2023 se abrieron 1.085 empresas y se cerraron 217. En 2024, las aperturas bajaron a 945 y los cierres subieron a 399. En 2025 se registraron 590 aperturas frente a 42 cierres. Lo decisivo aquí es cuántas sobreviven, cuántas escalan y cuántas terminan convirtiéndose en la siguiente generación de scaleups.
La emprendedora y CEO de Founderz, Anna Cejudo introduce aquí un matiz importante: “España ha mejorado mucho creando empresas, pero no tanto escalándolas con ambición global. Muchas startups nacen bien, explica, pero no siempre con una mentalidad internacional desde el primer día. Y ahí se frenan. Se quedan en una fase intermedia, suficientemente sólidas para sobrevivir, pero no para convertirse en compañías transformadoras.
Cuando eso ocurre, el sistema pierde algo más que crecimiento. Pierde aprendizaje acumulado. Del Barrio recuerda que alrededor del 30% de los emprendedores españoles proviene ya de otra startup, un dato que demuestra que el ecosistema empieza a generar su propio ciclo de reinversión de talento y experiencia. Pero ese ciclo depende de que los fundadores puedan volver a intentarlo en condiciones razonables. Si no hay margen para reincidir, esa cadena se rompe.
Para Cejudo “un ecosistema madura de verdad no solo cuando atrae nuevos fundadores, sino cuando consigue que quienes ya han emprendido quieran volver a construir”.
Asimismo, lamenta que “en España todavía se penalice demasiado el error y recuerda que, cuando un proyecto no sale bien, no siempre se interpreta como aprendizaje”. Arias refuerza esa misma idea al señalar que aquí el fracaso sigue dejando marca, tanto por estigma social como por sus consecuencias administrativas y financieras. Si cerrar una empresa implica arrastrar deudas, bloqueos y desgaste durante años, volver a emprender deja de ser una opción razonable para muchos.
DEL 58% AL 53%: CUANDO LA ESTADÍSTICA SE DA LA VUELTA
El Mapa del Emprendimiento 2024 de South Summit presentaba un ecosistema maduro, con un 58% de fundadores que se definían como emprendedores en serie. Sin embargo, un año después los resúmenes del Mapa del Emprendimiento 2025 sitúan ese porcentaje en torno al 52% o 53%. En paralelo, crece con fuerza la figura del solopreneur: casi una de cada cuatro startups españolas, alrededor del 23%, está fundada por una sola persona, una señal clara de entrada de nuevos actores sin trayectoria previa.
La bajada del peso relativo de los seriales puede interpretarse de dos formas. La lectura optimista es que están entrando muchos fundadores primerizos, algo que en sí mismo sería una buena noticia. Cejudo lo reconoce al señalar que, si más personas se lanzan a emprender por primera vez, es lógico que el peso porcentual de quienes ya habían emprendido antes baje. Pero hay otra interpretación más estructural.
Arias habla de una mezcla de ciclo y fatiga tras la resaca de financiación de 2021 y 2022, cuando muchos fundadores terminaron exhaustos, atrapados en empresas zombis o saliendo de operaciones que no cumplieron las expectativas. También añade el efecto de la inteligencia artificial, que está llevando a muchos perfiles con experiencia a una fase de exploración antes de volver a lanzarse, y un factor regulatorio nada menor: si la primera experiencia te ha dejado tocado financieramente, volver a empezar en España exige más fe de la necesaria.
LO QUE ESTÁ EN JUEGO ES EL PIB
Aunque no pueda trazarse una equivalencia exacta entre número de emprendedores en serie y puntos de PIB, la evidencia sí sugiere que su aportación es superior a su peso. Crean más empleo cualificado, generan empresas con más capacidad de internacionalización, atraen inversión y elevan la productividad agregada. Son, en definitiva, una palanca de crecimiento mucho más potente de lo que indica su volumen numérico.
La buena noticia es que existen palancas de política pública y de ecosistema identificadas por la Unión Europea, la OCDE y el propio Banco de España que podrían favorecer que más fundadores reincidan y que lo hagan con proyectos de mayor impacto. Los emprendedores españoles plantean, por ejemplo, que facilitar el cierre limpio de empresas sería una medida básica, porque la Ley de Segunda Oportunidad existe, sí, pero sigue siendo lenta y compleja. También defienden incentivos fiscales reales al reciclaje de capital, y pone como referencia Reino Unido, donde instrumentos como SEIS o EIS han ayudado a que los emprendedores reinviertan con mucha más facilidad el dinero de un exit. Y añade una tercera idea especialmente interesante: conectar de forma sistemática a fundadores primerizos con emprendedores en serie que ya hayan pasado por ese camino. En su opinión, ese tipo de mentoría práctica vale más que muchas subvenciones.
Del Barrio propone pedir menos cargas burocráticas, más financiación pública en fases de crecimiento y una fiscalidad que incentive a los inversores que reinviertan sus ganancias en nuevas startups. Cejudo completa el enfoque con una reclamación muy concreta: estabilidad. “Emprender ya es bastante difícil como para hacerlo, además, en un entorno normativo cambiante y con pocas herramientas pensadas para ayudar a una empresa a pasar de pequeña a escalable”.
Volviendo al marco mental con el que se analiza el fenómeno, durante años se ha medido la salud del emprendimiento casi exclusivamente por el número de empresas que nacen. Esa métrica importa, pero ya no basta. Un país no construye un ecosistema sólido solo porque mucha gente se anime a abrir una sociedad. Lo construye cuando consigue que una parte relevante de esas empresas sobreviva, crezca, se internacionalice y, llegado el caso, permita a sus fundadores volver a empezar con más conocimiento, más red y más ambición.
Hasta ahora hemos puesto mucho foco en ensanchar la base sin darnos cuenta de que el siguiente salto es mucho más decisivo: construir carreras emprendedoras. Que fundar una empresa no sea una experiencia aislada, sino una trayectoria posible. Que cerrar no suponga quedar fuera del juego. Que escalar no sea una excepción heroica. Y que volver a intentarlo no dependa solo de la voluntad individual, sino también de las condiciones del entorno.
Porque al final ahí está la verdadera diferencia entre un ecosistema que se mueve y un ecosistema que madura. En última instancia, la economía de un país no depende solo de cuántos emprenden, sino de cuántos insisten.
LOS 20 EMPRENDEDORES EN SERIE

PABLO FERÁNDEZ
Pablo Fernández Álvarez se ha convertido en uno de los emprendedores españoles más reconocibles de la última década por su capacidad para construir empresas rentables en sectores muy distintos, desde la automoción hasta el real estate y la financiación de vehículos.
Graduado por la Universidad Complutense de Madrid con premio nacional al mejor expediente y formado también en Harvard Business School, Fernández pasó por Boston Consulting Group y por Banco Santander, donde llegó a ser el vicepresidente ejecutivo más joven del grupo y asumió responsabilidades de estrategia corporativa en Estados Unidos. Su primera gran historia empresarial fue Clicars, la plataforma de compraventa de coches usados que ayudó a profesionalizar uno de los segmentos más fragmentados del mercado español. La compañía creció hasta convertirse en una referencia del comercio electrónico de automoción y acabó siendo adquirida por Stellantis tras consolidarse como un negocio de gran escala y alta visibilidad.
Más tarde impulsó Clikalia, con la que dio el salto al sector inmobiliario residencial. La compañía se posicionó como una de las plataformas proptech más relevantes de Europa y México, apoyada por una de las mayores rondas de financiación levantadas por una startup española, con inversores globales de primer nivel.
En 2023 fundó Clidrive, una plataforma de financiación de coches con inteligencia artificial que conecta a propietarios con entidades financieras para obtener préstamos usando el vehículo como garantía. La startup nació sin financiación externa, mantuvo el control íntegro del capital en manos del fundador y consiguió una facturación de 10,6 millones de euros en su primer ejercicio, con EBITDA y flujo de caja positivos, una rareza en una compañía tan joven.
Fernández también ha desarrollado una faceta inversora muy activa, con participación en más de 100 startups y una presencia constante en el ecosistema emprendedor español. A ello suma una dimensión filantrópica y social que canaliza a través de la Fundación Clicollege, con foco en educación y cambio climático, además de su implicación en patronatos y consejos como Endeavor España, la Fundación Princesa de Girona y la Escuela Superior de Música Reina Sofía.
Fuera del despacho, su figura ha ganado notoriedad por su perfil deportivo: ostenta seis récords mundiales Guinness de natación de larga distancia, una rareza entre perfiles empresariales de su calibre.

MARTÍN VARSAVSKY
Martín Varsavsky es uno de los grandes nombres del emprendimiento hispano-argentino y una figura clave para entender la evolución de internet, las telecomunicaciones y la innovación regulada en Europa. Su carrera ha sido una sucesión de apuestas ambiciosas en sectores donde la tecnología depende tanto de la escala como del marco normativo, algo que lo ha convertido en un empresario especialmente singular.
Su nombre está ligado a compañías como Jazztel, Ya.com, FON y Eolia, además de proyectos más recientes en movilidad autónoma, biotecnología y salud reproductiva. A lo largo de tres décadas ha levantado y desarrollado varias empresas que alcanzaron valoraciones de unicornio, lo que le ha dado un lugar propio dentro del mapa europeo de fundadores seriales.
Varsavsky fue protagonista de la primera gran ola de internet en España con Jazztel y Ya.com, dos compañías que ayudaron a definir la expansión del acceso digital en los años de mayor ebullición del sector. Ya.com fue vendida a T-Online en 2000, mientras FON convirtió una idea casi visionaria, el Wi‑Fi compartido, en una marca reconocida internacionalmente.
Con Eolia, su mirada se desplazó hacia la energía, reforzando una constante en su carrera: entrar en mercados complejos, intensivos en capital y con alta carga regulatoria. Esa misma lógica se repite en sus apuestas más recientes, desde Goggo Network hasta proyectos vinculados a fertilidad, biotecnología e inteligencia artificial aplicada a medicina.
Además de emprender, Varsavsky ha desarrollado una intensa faceta como inversor, profesor y divulgador. Es profesor de emprendimiento en Columbia Business School y mantiene una actividad filantrópica relevante a través de la Fundación Varsavsky, con iniciativas centradas en educación y desarrollo del ecosistema.

IÑAKI BERENGUER
Iñaki Berenguer pertenece a esa reducida categoría de emprendedores españoles con proyección global real, forjada en el ecosistema tecnológico de Nueva York y respaldada por una base técnica y financiera de altísimo nivel. Su trayectoria se ha construido sobre la creación de compañías escalables, la venta de startups a grandes grupos y una visión muy afinada del producto digital.
Formado en Ingeniería en la Universidad de Cambridge, con un MBA por el MIT y una etapa académica en Columbia gracias a una beca Fulbright, Berenguer completó una preparación excepcional antes de lanzarse a fundar compañías. También pasó por McKinsey y por Microsoft Corporate Strategy, experiencias que le dieron una combinación poco frecuente de visión estratégica y rigor técnico.
Su primera gran salida llegó con Pixable, una startup centrada en la agregación inteligente de fotos sociales que alcanzó millones de usuarios y fue adquirida por SingTel por 30 millones de dólares. Aquel movimiento lo situó en el radar internacional como un fundador capaz de construir producto con tracción real en mercados competitivos.
Después fundó Contactive, una plataforma de big data que terminó en manos de ThinkingPhones, consolidando su perfil como emprendedor capaz de detectar oportunidades en la intersección entre información, software y escalabilidad. Pero sería CoverWallet la compañía que terminara de afianzar su prestigio.
Lanzada en Nueva York en 2015, CoverWallet nació para simplificar y digitalizar el mundo de los seguros para pequeñas empresas. La startup levantó financiación de fondos como Union Square Ventures e Index Ventures, creció con presencia en 48 estados y se convirtió en una de las referencias del insurance tech para pymes en Estados Unidos.
Más allá de sus propias compañías, Berenguer ha sido un business angel muy activo, con inversiones en startups como Cabify, Acierto, Peertransfer o Clicars. Ese papel, unido a su experiencia como fundador y operador, lo ha convertido en una figura muy influyente entre Europa y Estados Unidos.

FÉLIX RUIZ
Félix Ruiz forma parte de la generación de emprendedores que ayudó a inaugurar el internet social en España y después trasladó esa experiencia a nuevos modelos de negocio digitales. Su carrera empezó con Tuenti y ha evolucionado hacia plataformas de empleo, movilidad y deporte, siempre en negocios donde la comunidad y el uso recurrente son claves.
En 2006 cofundó Tuenti, una de las grandes historias de internet en España, en un momento en que las redes sociales todavía estaban definiendo su modelo de negocio. La compañía creció con rapidez, alcanzó una enorme relevancia de marca y terminó siendo adquirida por Telefónica, consolidando a Ruiz como uno de los fundadores más visibles del ecosistema nacional.
Tras esa etapa, dio el salto a Jobandtalent, donde ocupó un papel relevante en la dirección estratégica y en la estructura societaria. Más adelante se implicó en Grupo Auro, una plataforma de movilidad, reforzando su perfil de emprendedor de plataforma y operador de crecimiento.
En los últimos años su nombre se ha asociado de forma muy directa a Playtomic, la app de reservas de tenis y pádel que se ha convertido en líder de su categoría. Desde enero de 2021 ejerce como co-consejero delegado y también como executive chairman, un puesto desde el que ha reforzado el desarrollo de la compañía y su acceso a capital.
En marzo de 2025 lideró una ronda de 65 millones de euros a través de Match Invest, el vehículo de inversión que encabeza. Ese movimiento confirmó su doble condición de gestor y financiador, y lo situó de nuevo en el centro del ecosistema emprendedor español.
Su recorrido habla de adaptación, visión de producto y capacidad para leer mercados de uso intensivo. De las redes sociales al empleo, de la movilidad al deporte, Ruiz ha sabido moverse en plataformas donde la masa crítica lo es todo.

LUCAS CARNÉ
Lucas Carné representa una de las historias más sólidas del comercio electrónico español y, más recientemente, una de las apuestas más ambiciosas por transformar la construcción desde dentro. Su carrera se ha movido entre la innovación digital, la estrategia de crecimiento y la búsqueda de verticales con enorme potencial de disrupción.
Formado en Ingeniería Industrial por la UPC y con estudios de posgrado en Northwestern-Kellogg e IESE, Carné construyó primero una base de consultoría de primer nivel en Bain & Company. Allí trabajó durante años en proyectos internacionales que le dieron una visión muy completa de negocio, escalado y mercado.
Su gran éxito llegó con Privalia, la plataforma de venta flash que cofundó y que se convirtió en uno de los grandes referentes del e-commerce europeo. La compañía terminó siendo adquirida por Vente-Privee en una operación que la situó como uno de los mayores casos de éxito del comercio digital español.
Después participó en otros proyectos como Groupalia y, más adelante, dio forma a 011h, una startup centrada en industrializar y digitalizar la construcción. La empresa responde a una tesis clara: aplicar tecnología y eficiencia a un sector históricamente lento, fragmentado y poco productivo.
011h refleja una nueva etapa en la trayectoria de Carné, en la que la experiencia acumulada en comercio digital se traslada a una industria física de gran complejidad. Su apuesta busca demostrar que la innovación también puede modificar sectores tradicionales de gran peso económico.

JOSÉ DEL BARRIO
José del Barrio es uno de los mejores ejemplos del tránsito del emprendimiento operativo al capital riesgo con vocación de construir ecosistema. Su nombre quedó ligado primero a La Nevera Roja, uno de los grandes casos de éxito del delivery en España, y después a Samaipata, fondo desde el que invierte en compañías digitales en fases tempranas.
Economista y licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la UC3M, inició su carrera como consultor estratégico en PwC, donde trabajó durante cinco años antes de lanzarse a emprender. Esa formación le dio una base muy útil para entender mercados, procesos y escalabilidad antes de crear su propia empresa.
En 2011 cofundó La Nevera Roja junto a Íñigo Juantegui, una plataforma que compitió con actores como Just Eat y que terminó siendo vendida a Rocket Internet por alrededor de 100 millones de euros. La operación, ejecutada apenas 40 meses después del lanzamiento, convirtió a Del Barrio en uno de los nombres más visibles del ecosistema startup español.
Tras la venta y el proceso de transición, dio el salto a la inversión con Samaipata Ventures, firma que fundó junto a Eduardo Díez-Hochleitner. Desde allí ha apoyado startups con fuerte componente digital y alto potencial de crecimiento, sobre todo en modelos B2B y B2C europeos.
Su recorrido muestra una evolución muy reconocible entre fundadores de éxito: primero construir, luego reinvertir conocimiento y capital en nuevas generaciones de emprendedores. En ese paso del operador al inversor ha encontrado un segundo acto de carrera con peso propio.
Hoy Del Barrio es una figura respetada en el venture capital español, no solo por su historial como fundador, sino por su capacidad para identificar compañías con ambición y disciplina operativa. Samaipata se ha convertido en una extensión natural de esa mentalidad".

YAGO ARBELOA
Yago Arbeloa pertenece a la primera generación de emprendedores que entendió en España el potencial empresarial de internet antes de que el sector estuviera plenamente maduro. Su trayectoria comenzó con Sync, una compañía pionera en hosting y registro de dominios que terminó siendo vendida a Arsys, y evolucionó después hacia el marketing digital y la inversión.
Ese primer ciclo le permitió detectar una oportunidad clara: pasar de la infraestructura pura a los servicios de valor añadido. A partir de ahí fundó y desarrolló MIO Group, un grupo orientado a marketing, datos y activos digitales que ha crecido mediante adquisiciones y diversificación.
Con el tiempo, MIO Group fue consolidando una escala notable, superando los 50 millones de euros de facturación, con más de 150 empleados y una presencia bursátil que lo situó en una liga superior dentro del mercado español. Esa evolución convirtió a Arbeloa en algo más que un fundador de primera generación: en un constructor de grupo empresarial.
Además, ha extendido su influencia al terreno de la inversión, con participaciones en más de 40 startups. Esa doble condición de operador e inversor lo ha llevado a ocupar un lugar relevante en el ecosistema emprendedor español, especialmente en iniciativas ligadas a AIEI y SeedRocket.
Su perfil resume bien la transición de internet en España: de la infraestructura técnica al servicio digital sofisticado, y de ahí a la construcción de un holding de negocio.

GUSTAVO GARCÍA BRUSILOVSKY
Gustavo García Brusilovsky es uno de los emprendedores españoles más reconocibles del comercio electrónico y los marketplaces por su capacidad para construir, escalar y vender compañías con proyección internacional. Su nombre quedó asociado a BuyVIP, uno de los primeros grandes éxitos del e-commerce español, y después a Klikin y Catcher.
Antes de emprender, desarrolló una carrera corporativa en compañías como Procter & Gamble, IBM y McDonald’s, una base que le dio una visión muy completa de operaciones, marcas y consumo. En 2006 cofundó BuyVIP, un outlet online que creció con rapidez y se expandió por varios mercados europeos.
BuyVIP se convirtió en un referente del comercio flash en España y terminó siendo adquirida por Amazon en 2010. Aquella operación lo situó entre los fundadores capaces de crear un negocio con suficiente escala como para llamar la atención de uno de los gigantes globales del e-commerce.
Más adelante impulsó Klikin, vinculada a soluciones digitales en el entorno energético, y Catcher, un marketplace con el que mantuvo su interés por modelos de plataforma y transacción. En 2025, además, apareció como parte de un holding inversor junto a Yago Arbeloa, movimiento que refuerza su papel de emprendedor e inversor a la vez.

MIGUEL ARIAS
Miguel Arias es un perfil híbrido muy valioso en el ecosistema startup: emprendedor, business angel, operador corporativo y gestor de venture capital. Su trayectoria ha estado marcada por la construcción de compañías tecnológicas, la expansión internacional y el acompañamiento a nuevas generaciones de fundadores.
Uno de sus nombres propios es CARTO, donde desempeñó funciones de liderazgo operativo y contribuyó a su crecimiento y expansión global. Antes de eso, también desarrolló experiencia como fundador y pasó por roles ligados a ventas, producto y estrategia en empresas con fuerte componente tecnológico.
Su paso por Telefónica como director global de emprendimiento le dio una visión aún más amplia del ecosistema, liderando iniciativas como Wayra y Open Future, dos de las grandes plataformas corporativas de apoyo a startups en el mundo hispano. Desde esa posición conectó innovación, capital y red de talento.
Actualmente es inversor en K Fund , con foco en el crecimiento y construcción de compañías con vocación internacional.
Además, cofundó Chamberí Valley, una red para scale-ups consolidadas con base en Madrid, y ejerce como profesor en escuelas de negocio como IE Business School.

HUGO ARÉVALO
Hugo Arévalo se ha convertido en una de las figuras más visibles del ecosistema startup español por su papel como emprendedor, inversor y constructor de plataformas digitales de gran escala. Su nombre está estrechamente unido a ThePowerMBA, Grupo Auro y a una larga lista de compañías en las que ha entrado como business angel o socio estratégico.
Es cofundador y presidente ejecutivo de ThePower Business School, una escuela de negocios online que ha escalado a gran velocidad en mercados internacionales. También es cofundador de Grupo Auro, una plataforma de movilidad que se ha consolidado como uno de los grandes actores del sector en España.
Como inversor ha participado en más de 30 startups, entre ellas Glovo, Cabify, Jobandtalent, Lime, Colvin, Playtomic, Tropicfeel o Genially. Su presencia en tantas compañías relevantes lo ha convertido en un nodo clave dentro de la red de fundadores, operadores y fondos.
Arévalo también ha estado vinculado a proyectos como Buytheface y a procesos de financiación y crecimiento de empresas como TicketBis, La Nevera Roja o Jobandtalent. Esa versatilidad le ha dado una posición muy singular: la de emprendedor que entiende tanto la operación como la capitalización.

ANTONIO ESPINOSA DE LOS MONTEROS
Antonio Espinosa de los Monteros ha hecho del emprendimiento con propósito una seña de identidad. Arquitecto de formación, ha liderado dos compañías que combinan sostenibilidad, innovación industrial e impacto social: AUARA y LIUX.
Con AUARA, Espinosa de los Monteros construyó la primera empresa social española que reinvierte el 100% de sus dividendos en proyectos de acceso a agua potable. La compañía ganó relevancia en consumo responsable y, en 2022, fue adquirida por Hijos de Rivera, un movimiento que reforzó su proyección industrial sin alterar el foco social de la marca.
AUARA ha financiado decenas de proyectos de acceso al agua en distintos continentes y ha llevado su modelo a múltiples países, consolidándose como un caso de referencia en la intersección entre negocio y bien social. Su crecimiento la ha posicionado como una marca muy reconocible en consumo responsable.
Con LIUX, Espinosa de los Monteros dio el salto a la movilidad sostenible. La startup desarrolló un coche basado en fibras de lino con el objetivo de reducir peso, coste y emisiones, situándose en una conversación muy relevante sobre el futuro de la automoción.
Su perfil ha sido reconocido en foros internacionales y listas como Forbes 30 Under 30 o One Young World Top 15 Entrepreneur. En su caso, la ambición empresarial va unida de forma explícita a una tesis de impacto.

REBECA MIGUELA
Rebeca Minguela se ha consolidado como una de las emprendedoras españolas más interesantes en la intersección entre tecnología, datos y sostenibilidad. Su carrera empezó con Blink Booking y evolucionó hacia Clarity AI, una compañía situada en el centro del debate sobre inversión responsable y medición de impacto.
Blink Booking fue una aplicación de reservas hoteleras de última hora que consiguió tracción europea y fue adquirida por Groupon en 2013. A partir de esa experiencia, Minguela orientó su siguiente proyecto a un problema mucho más sofisticado: ayudar a inversores a entender y optimizar el impacto social y ambiental de sus carteras.
Así nació Clarity AI, una plataforma SaaS que desarrolla soluciones de análisis y métricas de sostenibilidad para entidades financieras y gestoras de inversión. Su propuesta la situó desde muy pronto en un mercado de fuerte crecimiento y alta sofisticación tecnológica.
Antes de emprender, acumuló experiencia en compañías y firmas de primer nivel como Santander, Groupon, Bain Capital Private Equity, Boston Consulting Group, Siemens, IBM y la Agencia Aeroespacial Alemana. Esa mezcla de ciencia, consultoría y gestión la convirtió en una fundadora con una base poco común.
Su formación también refuerza ese perfil: MBA por Harvard Business School y estudios de ingeniería en Madrid y Stuttgart.

ANNA CEJUDO
Anna Cejudo ha desarrollado su carrera en torno a la innovación y la educación, dos territorios donde ha sabido combinar visión empresarial y vocación de impacto. Su nombre está ligado a Ideafoster y Founderz, dos proyectos que muestran una evolución muy clara desde la consultoría innovadora hacia la formación digital.
En 2014 cofundó Ideafoster, una consultora de innovación que terminó siendo adquirida por Advent International. Ese exit le dio credibilidad empresarial y la plataforma necesaria para su siguiente paso, más ambicioso y más orientado al cambio estructural.
Más tarde cofundó Founderz, donde hoy ejerce como co-CEO. La compañía trabaja para hacer la educación más accesible y relevante para un mercado laboral que exige nuevas competencias, con una propuesta centrada en el aprendizaje colaborativo y el desarrollo de habilidades del futuro.
Encaja con una generación de fundadoras que entienden la educación como un activo estratégico, no como una mera extensión del marketing. En su caso, el propósito no se separa del negocio; lo define.

YAIZA CANOSA
Yaiza Canosa se ha consolidado como una de las emprendedoras españolas más activas de su generación, con una trayectoria marcada por la rapidez de ejecución, la diversificación y una gran capacidad para detectar oportunidades en sectores poco digitalizados. Su nombre está especialmente ligado a GOI, la startup logística con la que profesionalizó un mercado tradicionalmente fragmentado y poco tecnológico.
Canosa fue fundadora y CEO de GOI, plataforma de transporte, montaje e instalación de portes voluminosos y mudanzas. Desde ese rol impulsó un modelo que combinó software, red operativa y estandarización para mejorar tiempos, calidad de servicio y eficiencia de costes en un sector históricamente ineficiente.
Además de GOI, su trayectoria incluye otras iniciativas como Ibiza Boat Time, Zero Clinics y VIV Ibiza Villas, una combinación que refuerza su perfil de fundadora con instinto comercial y vocación diversificadora. Esa amplitud de intereses ha sido una constante en su carrera y la ha situado entre las emprendedoras más visibles del ecosistema español.
En la actualidad, Canosa es CEO del family office Boudica Canosa y partner & advisor de Namencis Education, una transición que marca su paso desde la construcción operativa de compañías hacia la inversión y el acompañamiento estratégico.

MARTA ESTEVE
Marta Esteve es una de las grandes fundadoras del internet español por haber estado detrás de varios proyectos pioneros en categorías distintas. Su trayectoria pasa por Toprural, Rentalia y Soysuper, tres nombres muy relevantes en la evolución del consumo digital en España.
Antes de emprender, trabajó en Coca-Cola Enterprises en Bélgica y en Domeus, una start-up vinculada a T-Online. Esa combinación de experiencia corporativa e internet temprano le dio una base muy útil para detectar oportunidades antes que el mercado.
En 2000 cofundó Toprural, un portal pionero de turismo rural que acabó vendido a HomeAway. Más tarde lanzó Rentalia, líder en alquiler vacacional en España, Portugal y Andorra, adquirida por Idealista en 2012.
Ese mismo año fundó Soysuper, una plataforma para comparar precios y comprar en supermercados online, una categoría que anticipó una necesidad muy concreta del consumidor digital. Además, ha actuado como business angel en startups como Vinogusto, 11870 y FamiliaFacil.

JAVI LÓPEZ
Javi López ha pasado de construir una plataforma para estudiantes internacionales a liderar una de las herramientas de inteligencia artificial visual más exitosas del mercado reciente. Su trayectoria une crecimiento orgánico, producto digital y una sensibilidad muy afinada para detectar necesidades concretas.
Como cofundador y ex-CEO de Erasmusu, ayudó a desarrollar una comunidad que creció sin inversión externa hasta ser adquirida por Spotahome en 2018. Ese caso demostró su capacidad para escalar producto y comunidad con una lógica muy eficiente de recursos.
En 2023 lanzó Magnific AI, una herramienta para mejorar la resolución y calidad de imágenes que rápidamente ganó tracción entre usuarios creativos y técnicos. La compañía fue adquirida por Freepik en 2024, apenas unos meses después de su lanzamiento.
Desde entonces ha seguido vinculado a la evolución del producto y a la construcción de nuevas soluciones basadas en IA. Su perfil encaja con la nueva ola de fundadores que convierten una necesidad muy específica en un activo tecnológico de alto valor.

PEDRO CLAVERÍA
Pedro Clavería es una figura clave en el desarrollo de Playtomic, la gran plataforma de reservas deportivas en España y Europa. Su carrera combina experiencia en compañías de alto crecimiento, conocimiento de performance digital y una sensibilidad muy clara por la construcción de comunidad alrededor del deporte.
Antes de Playtomic pasó por Rocket Internet, donde se empapó de una cultura de escalado muy agresiva, y por Cuponation, donde ocupó responsabilidades de dirección. También comenzó su carrera en Tuenti, una etapa que le dio contacto temprano con el producto de consumo digital.
En Playtomic ha contribuido a consolidar una empresa que se ha convertido en referencia para reservas de tenis y pádel, dos deportes con fuerte recurrencia y gran capacidad de monetización. La plataforma ha sabido convertir un hábito deportivo local en una infraestructura digital más amplia.

VINCENT ROSSO
Vincent Rosso es uno de esos emprendedores que ayudaron a introducir en España la lógica de la economía colaborativa antes de que el concepto se popularizara. Su nombre está estrechamente ligado a BlaBlaCar y a su posterior actividad como operador e inversor en nuevas iniciativas.
Tras una etapa previa en Silicon Valley y un proyecto emprendedor anterior, se convirtió en cofundador de BlaBlaCar, una de las plataformas de movilidad compartida más conocidas del mundo. La compañía alcanzó escala masiva y cambió la forma en que millones de personas entendían el viaje por carretera.
Desde 2017 ha volcado buena parte de su energía en Consentio, una plataforma para optimizar transacciones comerciales en el sector de frutas y verduras. Además, ha participado como inversor y consejero en distintos vehículos y startups, manteniendo una relación muy activa con el ecosistema.

MARCOS ALVES
Marcos Alves es uno de los grandes nombres de la tecnología aplicada a la restauración en Europa. Su nombre quedó unido a ElTenedor, hoy TheFork, una plataforma que transformó las reservas en restaurantes y que acabó siendo adquirida por TripAdvisor en 2014.
Durante 15 años lideró la expansión del negocio, llevando la compañía de una propuesta local a operar en decenas de países. Bajo su dirección, ElTenedor pasó de ser una start-up de reservas a una infraestructura digital de referencia para restaurantes y consumidores.
Tras dejar la compañía en 2021, se incorporó a LUDA Partners como socio y CGO. Desde ahí ha trasladado su experiencia en tecnología y escalado a un nuevo problema: combatir el desabastecimiento de medicamentos en farmacias mediante una solución digital.

FRANÇOIS DERBAIX
François Derbaix es uno de los emprendedores e inversores más consistentes del ecosistema ibérico, con una trayectoria marcada por la creación de compañías en turismo, consumo y finanzas. Su nombre está asociado a Toprural, Rentalia, Soysuper, Aplazame, Indexa Capital y Bewater Funds.
Formado en Ingeniería de Gestión y tras pasar por Boston Consulting Group en Bélgica y París, Derbaix dio el salto al emprendimiento con proyectos muy tempranos en el mundo digital. Toprural y Rentalia se convirtieron en referencias de sus categorías antes de ser vendidas, confirmando su capacidad para identificar oportunidades con mucha antelación.
Posteriormente amplió su foco hacia el comercio electrónico y el crédito al consumo, y más tarde hacia la gestión automatizada de inversiones con Indexa Capital. Ese proyecto, junto con Bewater Funds, lo sitúa hoy como un actor central en la nueva generación de plataformas financieras en España.
Además, ha actuado como business angel en startups como 11870, Kantox, Deporvillage, Ducksboard o Mumumio.
Número de empresas tech e innovadoras en España
Fuente de datos: Ecosistema Startup, la mayor plataforma de empresas españolas.
