El Fondo de Impacto Social moviliza 1.330 millones y sitúa a España como referente internacional de la inversión de impacto
El Fondo de Impacto Social (FIS), impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a través de la Secretaría General de Inclusión y gestionado por COFIDES, ha cerrado la fase de inversión con todos sus recursos, 400 millones de euros, comprometidos en 39 operaciones que han permitido movilizar hasta 1.330 millones de euros de inversión total en España.
De esta manera, por cada euro comprometido por el FIS se han movilizado 3,4 euros adicionales, lo que demuestra la capacidad de la inversión pública para actuar como catalizadora de recursos privados y ampliar el alcance de las políticas públicas, sobre todo de las sociales y medioambientales.
Estas operaciones se han desplegado en distintos territorios y han demostrado la capacidad del FIS para atraer inversión privada allí donde existe una oportunidad de generar impacto. En comunidades como Castilla y León, Baleares o Aragón, la inversión movilizada ha llegado a multiplicar por dos los recursos comprometidos por el fondo, mientras que en la Comunidad de Madrid y Cataluña el efecto multiplicador ha alcanzado niveles superiores.
El FIS es uno de los instrumentos creados al amparo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), que ha permitido a España no solo afrontar las consecuencias de la crisis del COVID, sino también impulsar cambios estructurales en el modelo económico y social. En este marco, el fondo representa una nueva forma de entender la inversión pública: utilizar los recursos públicos para abrir mercados, atraer capital privado y dar respuesta a retos que aún no están resueltos.
ESPAÑA, REFERENTE INTERNACIONAL DE INVERSIÓN DE IMPACTO
La puesta en marcha del FIS ha contribuido a situar a España como el cuarto país del mundo y el segundo de Europa en iniciativas de colaboración público-privada de impacto y emprendimiento social. Este instrumento innovador ya ha recibido tres reconocimientos internacionales: el de Naciones Unidas, que lo ha destacado como buena práctica internacional en 2025, y el de las organizaciones GSG Impact e Impact Europe, que consideran que es un caso interesante para ser replicado por otros países.
"El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia ha demostrado que la inversión pública puede hacer mucho más que financiar proyectos: puede cambiar las reglas del juego, generar nuevos mercados y movilizar recursos privados hacia objetivos que son importantes para nuestra sociedad. El FIS es un buen ejemplo de esa capacidad de transformación", ha señalado la ministra de Inclusión, Elma Saiz.
UNA INVERSIÓN QUE PONE A LAS PERSONAS EN EL CENTRO
El FIS ha dirigido sus recursos a proyectos que afrontan de forma directa algunos de los principales retos sociales del país. Destaca la línea específica de vivienda asequible, orientada a facilitar el acceso a un hogar a las personas y familias en situación de vulnerabilidad. Se han invertido 50 millones de euros en siete proyectos impulsados junto a algunas de las principales entidades sociales proveedoras de vivienda, como Fundación ALAS, Primero H, Provivienda, tuTECHO o Sostre Cívic.
También ha contribuido a reforzar la inserción sociolaboral de personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad, la atención y cuidados a personas mayores y dependientes, el apoyo a personas con problemas de salud mental, el emprendimiento social y el acceso a financiación, o el desarrollo de soluciones para mejorar la autonomía y la calidad de vida de las personas con discapacidad.
Son inversiones que se traducen en proyectos concretos como el de UNEI, que favorece la empleabilidad de personas con problemas de salud mental; Grupo SIFU, como centro especial de empleo; Qida, especializada en atención domiciliaria sociosanitaria; Fundación Valentia, que apoya a personas con discapacidad intelectual y a sus familias; Fundación Manantial, dedicada a la salud mental; Treball Solidari, que facilita microcréditos para el autoempleo de mujeres en situación de vulnerabilidad; Irisbond, que desarrolla soluciones de asistencia para personas con discapacidad; Coleo, que impulsa soluciones para las primeras fases del reciclaje textil; o Bridge for Billions, que apoya a emprendedores sociales mediante programas de mentoría e incubación, entre otros.
En conjunto, más del 80% de los recursos del FIS se han destinado a operaciones con un objetivo social y se espera que la inversión permita apoyar a más de 200 empresas y entidades de impacto en España. Este resultado refleja la doble dimensión de la inversión de impacto: generar actividad económica y, al mismo tiempo, contribuir a mejorar las oportunidades y condiciones de vida de las personas.
Por otro lado, al tener vocación de permanencia, los recursos se reinvertirán y los retornos se pondrán al servicio de nuevos proyectos de impacto en nuestro país, multiplicando su capacidad transformadora a lo largo del tiempo.
DE LA INVERSIÓN SOCIAL A LA MEDICIÓN DEL IMPACTO
El FIS incorpora, además, desde su diseño, una exigencia de medición del impacto social y medioambiental. La normativa del fondo establece que las operaciones directas deben contar con una teoría del cambio y una estrategia de evaluación del impacto, y contempla, además, asistencia técnica para reforzar las capacidades de las entidades y la medición de sus resultados.
En coherencia con esta filosofía, la Secretaría General de Inclusión (SGI) ha iniciado una hoja de ruta de evaluación de impacto vinculada a las inversiones del FIS. Permitirá avanzar desde la medición de recursos movilizados y actividades realizadas hacia la identificación de los cambios efectivamente producidos en las personas y colectivos destinatarios.
Esta línea de trabajo tendrá continuidad en los próximos años y conecta con una de las principales apuestas de la SGI: hacer de la evidencia y la evaluación una parte estructural del diseño de las políticas públicas.
"No queremos medir solo cuánto invertimos. Queremos saber qué conseguimos con esa inversión. La evaluación nos permite distinguir entre hacer más y hacer mejor, y nos ayuda a orientar los recursos públicos hacia las intervenciones que generan cambios reales en las personas", señala Saiz.
Esta apuesta se encuentra además alineada con la evolución de las políticas europeas, que están reforzando la necesidad de vincular la inversión social con resultados, evidencia y evaluación.
UN ECOSISTEMA QUE SEGUIRÁ CRECIENDO
El cierre de la fase de inversión del FIS no supone el final del fondo. Su carácter indefinido permitirá que los retornos de las inversiones se reinviertan en nuevas operaciones y que el instrumento continúe contribuyendo al desarrollo de la economía de impacto en España.
El reto es ahora consolidar el ecosistema creado y seguir utilizando la inversión pública como capital catalizador, capaz de atraer nuevos inversores y llevar soluciones innovadoras a una mayor escala. "El FIS demuestra que la inclusión también puede ser una política de inversión. Invertir en las personas, en sus oportunidades y en las soluciones que permiten superar situaciones de vulnerabilidad es también invertir en una economía más sólida, más innovadora y más sostenible", concluye la ministra.

Opinión
| Convocatorias del mes |
|---|
|
21 septiembre 2026
Startech Innovation |
|
27 septiembre 2026
Blockchain Awards de Alastria |
|
27 septiembre 2026
5G-Digits |
|
27 septiembre 2026
Programa Scale-Up |
|
30 septiembre 2026
ViaExterior |
| Eventos del mes |
|---|
|
17 septiembre 2026
SOMMOS Conecta 2026 |
|
19 septiembre 2026
Nosday |
|
21 septiembre 2026
SembrAI |
|
22 septiembre 2026
Al Andalus Innovation Venture |
|
22 septiembre 2026
The District |
Informe nacional de Empresas Tech e Innovadoras
España 2025
10.291
Empresas Tech
4.789
Startups
662
Scaleups
Noticias relacionadas
Número de empresas tech e innovadoras en España
Fuente de datos: Ecosistema Startup, la mayor plataforma de empresas españolas.