En el tiempo que vivimos, emprender ya no es sólo crear empresas. Es crear capacidad de respuesta.
La tecnología se ha convertido en uno de los grandes territorios donde se juega la autonomía, la competitividad y la seguridad de Europa. Se trata de posicionarse entre quienes deciden o quienes dependen de la iniciativa de los demás.
La Comisión Europea lo ha expresado con claridad en su Estrategia de Startups y Scaleups, donde señala que Europa necesita convertirse en una potencia de empresas tecnológicas capaces de nacer, crecer y escalar desde nuestro propio continente. Nuestra prosperidad depende de ello.
Ese es el contexto en el que debe leerse este nuevo informe de El Referente que, por tercer año consecutivo, nos permite tomar el pulso a una realidad joven, dinámica y cada vez más estratégica del emprendimiento tecnológico regional.
Los datos son elocuentes. La Región alcanza ya las 271 startups identificadas, 64 más que en la edición anterior. Es decir, un crecimiento superior al 30 por ciento en apenas un año. No hablamos sólo de una cifra. Hablamos de talento que madura, de proyectos que se consolidan, de conocimiento que encuentra mercado y de una Región que está aprendiendo a convertir sus capacidades en oportunidades.
Pero hay algo todavía más relevante que el crecimiento cuantitativo y es la especialización.
El informe muestra fortaleza en sectores como agro-foodtech, logística, movilidad, robótica, automatización. También una evolución hacia otros ámbitos de valor añadido, con un peso creciente de startups vinculadas a la salud digital, la biotecnología, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o las tecnologías duales. Es una señal muy poderosa. Porque significa que nuestro ecosistema no sólo crece sino que empieza a orientarse hacia sectores críticos para el futuro.
Por ejemplo, en e-health la Región se posiciona con empresas capaces de transformar conocimiento clínico y científico en soluciones útiles para mejorar diagnósticos, tratamientos, prevención y calidad de vida.
En cuanto a las tecnologías duales, es evidente que en un contexto mundial en el que el debate europeo sobre defensa y seguridad ha dejado de ser periférico, la Región de Murcia llegó pronto a esa conversación con el programa CAETRA. Y llegar pronto, en innovación, no es un detalle, es una ventaja.
Desde el Gobierno regional somos conscientes de que nuestra responsabilidad es acompañar al ecosistema innovador. Crear condiciones. Reducir obstáculos. Facilitar financiación. Conectar talento. Abrir mercados. Ayudar a que una buena idea no se quede en un prototipo, sino que se transforme en empresa, empleo, inversión y progreso.
Porque una startup no es sólo una empresa pequeña que quiere crecer. Es la forma valiente de mirar el mundo de aquellos que no se resignan. Es la prueba de que el futuro no se espera, sino que se diseña, se programa, se ensaya y se lanza al mercado.
La Región de Murcia tiene hoy un ecosistema más amplio, más diverso y más especializado que hace apenas tres años. Y eso nos invita a ser ambiciosos. Ambiciosos para atraer inversión, retener talento y convertirnos en un territorio donde la innovación encuentre menos muros y más puentes.
El informe de El Referente vuelve a ofrecernos una radiografía necesaria. Recomiendo su lectura porque ayuda a entender una transformación silenciosa, pero profunda de la economía regional.
La experiencia demuestra que en un mundo incierto, innovar es una forma de protegernos. Emprender es una forma de avanzar. Y apostar por nuestras startups es creer, con hechos, en nuestro talento emprendedor y la capacidad de la Región de Murcia para ganar su espacio en la nueva era tecnológica.