La Comisión Europea ha publicado recientemente el Cuadro de indicadores de ayudas estatales correspondiente al año 2025. Se trata de un documento en el que se ofrece una visión general del gasto en ayudas efectuado por los Estados miembros durante 2024. Este marcador se basa en los informes elaborados por los propios Estados miembros.
El dato más destacado es que en 2025 los Estados miembros gastaron aproximadamente el 90% de sus ayudas estatales en apoyar las prioridades fijadas por la Unión Europea, lo que se traduce en 151.900 millones de euros. En España, en concreto, el gasto fue de 15.813 millones. Aunque el gasto general fue menor respecto al año anterior, sí que destinaron más fondos a la protección del medio ambiente, la energía, la investigación, el desarrollo comercial y en I+D+i, los principales objetivos marcados por la UE. A continuación, destacamos los datos más interesantes.
Alcanzar los objetivos climáticos es una de las mayores prioridades de la UE. Para alcanzar los hitos marcados, se requiere de una inversión sustancial. De este modo, es una de las partidas que más dinero ha recibido, en concreto, el 45% de las ayudas estatales en 2024 estuvieron destinadas a la protección del medio ambiente y el ahorro de energía.
Si desgranamos las ayudas en materia de medio ambiente, nos encontramos que cerca de 30.450 millones de euros estuvieron destinados a la descarbonización, cifra que aumenta en relación a 2023 cuando la inversión fue de 29.160 millones. Para la producción de energías y la modernización de las estructuras se destinaron en total 27.310 millones de euros a lo largo de 2024.
Ayudas para la investigación, desarrollo e innovación
En 2024, las ayudas estatales a la investigación, el desarrollo y la innovación ascendieron a 14.160 millones de euros. En concepto de ayudas al desarrollo regional, concedieron 14.420 millones de euros. El gasto para proyectos importantes de interés común europeo (PIICE) fue de 2620 millones de euros.
Un punto interesante que arrojan los datos es que, pese a que hay un mayor compromiso público con la I+D, el gasto entre los Estados miembros es muy desigual. Por tanto, sigue habiendo un número pequeño de países que concentran la mayor parte de la ayuda, lo que genera cierta preocupación por la creciente brecha en materia de innovación dentro del mercado único.
Para la Comisión Europea, las ayudas estatales son una herramienta clave para apoyar las tecnologías estratégicas, pero el análisis advierte que se necesita una mejor coordinación a nivel de la UE. Con ello, se garantizará una mayor financiación pública que fortalezca la competitividad general de Europa. De mantener esta situación, los países con menor inversión corren el riesgo de quedar rezagadas y, como mencionábamos anteriormente, se amplíe la brecha de innovación entre Estados miembros.
Destacan, por otro lado, dos nuevos proyectos de fábricas de semiconductores que recibieron ayudas estatales, en concreto, 352,85 millones de euros en 2024. Además, los Estados miembros contribuyeron 4.950 millones de euros a la implementación de la banda ancha, lo que incide en el crecimiento digital de la UE.
El Cuadro de Indicadores de ayudas estatales 2025 muestra que la UE avanza de forma decidida en la alineación del gasto público con sus prioridades estratégicas. El reto ahora, no es solo mantener el volumen de inversión, sino reducir la brecha entre Estados miembros y aquellas diferencias que lastran la competitividad y la cohesión del mercado único.