BerriUp invierte 100.000 euros en Miru Studio y Almotech

La aceleradora privada del País Vasco BerriUp ha dado a conocer a los proyectos ganadores de la 12ª convocatoria de su programa de aceleración de startups. En esta edición las empresas seleccionadas han sido Miru Studio (San Sebastián) y Almotech (Pamplona), que recibirán una inversión de 50.000 euros para desarrollar su negocio.

En esta última edición, Berriup ha recibido un total de 130 proyectos (36 más que en la pasada convocatoria) de los cuales se seleccionaron seis finalistas que presentaron sus ideas innovadoras en un acto celebrado el pasado 12 de febrero en Tabakalera, en el espacio Plaza de KutxaKultur, en San Sebastián.

El programa de aceleración de BerriUp dota a los dos proyectos seleccionados con 50.000 euros a cambio de un 10% de la startup y un programa de cuatro meses de acompañamiento personalizado que las empresas seleccionadas empezarán el próximo 15 de marzo en la sede donostiarra de la aceleradora, en el Parque Zuatzu.

“De nuestra 12ª Final, destacaría la variedad: han sido 6 finalistas de Pamplona, Bilbao, Madrid, Barcelona y San Sebastián. Los dos proyectos ganadores son de sectores diferentes: Miru de videojuegos y Almotech de reciclaje; ambos tienen en común que hicieron dos excelentes presentaciones con sus equipos al frente, defendiendo muy bien el desarrollo realizado. Estamos muy contentos porque vemos cada vez proyectos más elaborados y de mayor calidad”, explica Patricia Casado, directora de BerriUp.

16 SEMANAS DE ACELERACIÓN

Miru Studio, con sede en San Sebastián, ofrece servicios de publicación y posicionamiento a estudios y desarrolladores de videojuegos en realidad virtual con el objetivo de acelerar los lanzamientos de nuevos juegos para satisfacer la demanda del mercado.

Por su parte, Almotech, ubicado en Pamplona, ha desarrollado un aparato electrodoméstico que mediante un kit de cápsulas permite valorizar el aceite usado en el hogar de manera fácil, intuitiva, rápida y segura, obteniendo jabón líquido para diferentes usos (jabón de manos, de lavadora, lavavajillas, etc.).

Un equipo de mentores de Berriup apoyará en diferentes ámbitos a los equipos de las dos startups a lo largo de su programa de aceleración que durará 16 semanas. Debido a la situación provocada por la pandemia, el programa de esta 12ª edición se mantendrá en formato híbrido, siendo algunas de las sesiones en formato virtual, pero combinándolas también con encuentros presenciales.

CO2 Revolution ha cerrado recientemente una ronda por la que ha obtenido nuevos fondos por un valor total de 250.000 euros. De ellos, 50.000 corresponden a Sodena, sociedad pública adscrita al departamento de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno de Navarra. Esta ha capitalizado el préstamo de 50.000 euros concedido en 2018 a la startup.

Además de Sodena, se han incorporado tres nuevos inversores. Estos se lo hacen como socios estratégicos de la firma  tecnológica, comprometida  con  el  medioambiente  y  especializada  en  la reforestación eficiente de grandes superficies.

CO2 Revolution es una iniciativa empresarial impulsada por Juan Carlos Sesma, MBA Executive y especialista en optimización de procesos, con más de 13 años de experiencia. Ese bagaje le llevó a lanzar un proyecto empresarial basado en la utilización conjunta de bigdata, drones y semillas inteligentes. El objetivo, compensar el impacto de las emisiones de efecto invernadero mediante la reforestación de grandes superficies minimizando costes económicos y de tiempo.

En 2018 CO2 Revolution fue finalista de Orizont, la aceleradora agroalimentaria gestionada por Sodena. Entonces obtuvo una primera inversión de 20.000 euros y un préstamo participativo de 50.000 euros. Ahora dicho préstamo se ha capitalizado dentro de una nueva ronda de financiación y la entrada de nuevos socios en la empresa.

EMPRESA LÍDER EN SU SECTOR

En estos tres últimos años, CO2 Revolution ha reforzado su modelo de negocio de tal forma que ya emplea de forma directa e indirecta a siete personas y cuenta entre sus clientes con empresas de referencia como Banco Santander, Enagás o LG, entre otros.

Asimismo, presta sus servicios a comunidades, organismos y empresas que necesiten o decidan realizar actividades de plantación para compensar su huella de carbono o quieran comprar derechos de carbono. A este respecto, CO2 Revolution se ha convertido en la empresa española con mayor cantidad de bonos de carbono oficiales certificados por el Ministerio de Transición Energética.

Gravity Wave es una empresa social fundada por Julen y Amaia Rodríguez, dos hermanos de Pamplona, con el objetivo de limpiar el plástico del mar y unir a particulares, empresas y entidades públicas en el proceso. La startup se puso en marcha en febrero de 2020 y ya ha conseguido cerrar su primera ronda de inversión, por un valor cercano a los 100.000€, gracias a la participación de los inversores particulares Rafael Velázquez Goya, Norberto de Rodrigo y Sagrario Sola. No obstante, la compañía espera ampliar el capital a finales de este mismo mes de enero.

Gravity Wave tiene un modelo B2B y B2C, donde ofrece un servicio de compensación de la huella de plástico. “Analizamos el consumo de plástico de las empresas y planteamos diferentes planes de compensación a corto plazo, a medio y a largo plazo”, explica Amaia Rodríguez, que recuerda que “la limpieza del mar va a llevar mucho tiempo”. 

La startup se encarga de recoger el plástico del mar con pescadores tradicionales a los que pagan por cada kilogramo de plástico que recogen. “Ya llevamos más de 80.000 kg limpiados con Enaleia y son 500 los pescadores involucrados en el proyecto”, comenta la CEO y cofundadora. Para particulares es un servicio 100% digital a través de su página web, donde disponen de planes mensuales para limpiar plástico del mar con regalos y sorpresas, o la opción de contribuir una sola vez eligiendo los kilogramos que quieran. 

DETALLES DE LA RONDA DE INVERSIÓN

El capital recaudado en la ronda proviene de inversores privados que han estado en contacto con la empresa desde febrero de 2020. “Ha sido un proceso muy especial porque cada inversor es experto en un área diferente, y para nosotros era muy importante recibir algo más que financiación económica”, explica Amaia. “Lo que más valoramos en cada uno de nuestros inversores es el conocimiento que aportan al proyecto y la capacidad de empujar Gravity Wave al crecimiento, no sólo económico, sino generando un mayor impacto medioambiental y social”.

La idea de los fundadores de Gravity Wave es alcanzar pronto el break even y así poder generar beneficios del servicio que ofrecen a las empresas y particulares de la compensación de la huella de plástico. El objetivo es desarrollar productos hechos con plástico del mar a mediados de 2021. De momento ya han hecho prototipos de fundas de móvil y algún producto de mobiliario urbano, para conseguir el modelo de Economía Circular. “Queremos convertirnos en la opción de referencia para las empresas y particulares de compensar su huella de plástico, y que más agentes de la sociedad se unan a la limpieza de plástico de mares y océanos”, recalcan desde la startup.

Se trata de la primera ronda de inversión que cierra la compañía. Tanto para Amaia como para Julen, esto significa reafirmar su ilusión por el proyecto: “Que se haga mucho más real el potencial que tiene Gravity Wave y, sobre todo, saber que limpiar mares y océanos de plástico puede ser rentable”. Los hermanos Rodríguez saben que por delante tienen un año lleno de retos, pero al menos cuentan con el apoyo y la confianza de sus inversores: “Todo un boost de energía para el equipo”.

BeAble Capital, Venture líder en Deep Science en España, apuesta por la inversión en investigación y ciencia para dar respuesta a los grandes retos a los que se enfrenta el mundo; por eso ha invertido 165.000 euros en la nueva tecnología desarrollada por Microbial Biosystems, que investiga una alternativa sostenible al plástico obtenido del petróleo.

Apostando por tecnologías como esta, BeAble Capital vuelve a demostrar su capacidad para generar industria y empleo, aún en estos momentos de incertidumbre económica, y poniendo de relevancia cómo la ciencia supone uno de los motores económicos clave de cualquier industria de valor.

La actual crisis del COVID-19 ha puesto de manifiesto, entre otras cosas, la fortaleza o debilidad de ciertos sectores productivos en España. Si bien el país posee un sector primario muy desarrollado, gracias al cual no se pone en duda el abastecimiento alimentario, su tejido industrial es insuficiente, como se está pudiendo comprobar ante la falta de material para frenar esta crisis sanitaria. Crear una industria sólida y competitiva partiendo de la ciencia es básico para afrontar el futuro y garantizar nuestra supervivencia ante cualquier situación.

Este futuro pasa también por ofrecer soluciones a otras grandes cuestiones, como la crisis climática, tan necesitada de medidas urgentes. Microbial Biosystems, surgida dentro del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, tiene como objetivo la producción de bioplásticos de alta calidad a partir de residuos orgánicos.

El polímero de base biológica que está desarrollando Microbial Biosystems emplea un proceso fermentativo pionero en el mundo que podría reemplazar una gran parte de los polímeros basados en fósiles que se usan actualmente. Las aplicaciones de este nuevo bioplástico podrían ser múltiples: envases, implantes médicos, cosméticos, recubrimientos de fertilizantes…

Actualmente se utilizan en el mundo 500.000 millones de bolsas de plástico al año, y a cada hora se consumen 60 millones de botellas de plástico. Estas son algunas de las cifras insostenibles que han llevado a la ONU a plantear acciones urgentes. En la última asamblea sobre medio ambiente celebrada en Nairobi más de 200 países se han comprometido a reducir considerablemente el uso de plásticos de aquí a 2030. Alternativas como la tecnología desarrollada por Microbial Biosystems supondría un gran impulso para lograr este objetivo.